>> Miscelánea
Texto original de José Luis Sáez, reproducido en Navidad Digital con el permiso del autor.
No creo que un español vaya a dudar lo que es un villancico. Por lo menos, lo reconocerá cuando lo oiga cantar, y sabrá diferenciarlo de cualquier otra pieza navideña. Pero cuando se sale de la península y las islas adyacentes, la cosa ya no es tan fácil. Y cuando en la temporada navideña, la radio anuncia piezas de otros países y en otro idioma, las clasifica con la mayor libertad como "villancicos". Y para muchos, Stille Nacht ("Noche de Paz"), el ya clásico austriaco del siglo XIX y "O Tannenbaum" ("Oh, luz de Dios, estrella azul"), se convierten en dos "villancicos" más.
El villancico (parece que viene de "villano" o campesino), es una composición popular anónima en verso con estribillo (el número de versos varía entre dos y cinco), que desde la Edad Media se usaba en las zonas rurales españolas, sobre todo en las fiestas de Navidad, pero no exclusivamente en ellas, y muchas veces hasta con tema profano. En Cartagena, por ejemplo, los villancicos se entonan en la romería de la Virgen de la Luz, y "La Gitanilla" de Cervantes reproduce un villancico que se bailaba con castañuelas ante la imagen de Santa Ana. Otros se entonaban en las procesiones del Corpus Christi o eran parte de los autos sacramentales que se escenificaban a la puerta de los templos en esa fecha. Si se catalogaban como "villancicos" era porque compartían el mismo origen y estructura.
Los villancicos de autor, aunque quizás recojan una tonada popular profana, aparecen ya en el Marqués de Santillana (1388-1458), Garci Sánchez de Badajoz (c. 1460-1526), Alonso de Proaza (c. 1470-1530), Juan del Enzina (1469-1529), Lucas Fernández (c. 1474-1542) y Pedro Manuel Ximénez de Urrea (c. 1485-1534), y Juan Boscán de Almogaver 1493-1542), entre otros. De carácter religioso y navideño merecen mencionarse los del valenciano Nicolás Núñez (siglo XV), Lope de Vega (1562-1635), y sobre todo los siete que se conservan de Santa Teresa de Avila (1515-1582).
Muchos de los villancicos ya "clásicos" que aparecen en esta página pertenecen a esa categoría. Se componen por lo general de tres partes, aunque no se conserve siempre ese órden: una parte coral, toma o estribillo, una parte central o copla, y de nuevo el estribillo que también se llama vuelta o tornada. Así, por ejemplo:
Dime, Niño de quién eres
todo vestido de blanco.
--Soy de la Virgen María
y del Espíritu Santo.
1. Toma o estribillo:
Resuenen con alegría
los cánticos de mi tierra
y viva el Niño de Dios
que nació en la Nochebuena.
2. Copla:
La Nochebuena se viene, tururú
la Nochebuena se va.
Y nosotros nos iremos, tururú
y no volveremos más.
Dime Niño, de quién eres
y si te llamas Jesús.
--Soy amor en el pesebre
y sufrimiento en la Cruz.
3. Vuelta o tornada:
Resuenen con alegría
los cánticos de mi tierra
y viva el Niño de Dios
que nació en la Nochebuena.
Hay que reconocer que todas las culturas occidentales y de extracción cristiana han creado tonadas, coplas o canciones navideñas. Pero cada una de ellas tiene su nombre, y no debe catalogarse a todas de "villancicos", porque ese nombre sólo debe darse a las coplas españolas de Navidad. Los franceses designan a esas piezas populares, con o sin autor, con el nombre genérico de "nöels". Los anglosajones las llaman "Christmas Carols". Los alemanes las catalogan como "Weihnachten Lieder". En portugués se las llama "cantinela" y en italiano "canzonetta di Natale". Por último, a las piezas escritas en latín, y compuestas para la liturgia de Navidad (p.e. "Adeste Fideles"), siempre se las conoció como "motetes de Navidad".
No dejes de visitar El blog navideño
para tener la información más actualizada sobre esta
web
Si te gusta esta página o tienes alguna sugerencia, los emails
a la dirección que aparece abajo del todo son bienvenidos.
Si has accedido a esta página a través de un buscador,
visita la página inicial
de Navidad Digital.
[Mapa del web] [Agradecimientos]
Alberto Hernández ©1995-2007